

Por: Observatorio Olavarría 📝
Olavarría, 28 de agosto de 2025. El esperado debate entre candidatos a concejales realizado este miércoles en la Universidad Nacional del Centro dejó más preguntas que certezas. Así lo expresaron dos de las voces más reconocidas del periodismo olavarriense, Martín Rodríguez y Claudia Bilbao, quienes coincidieron en que el encuentro fue “pobre en ideas” y reflejó una preocupante falta de preparación.
Rodríguez, al evaluar el desempeño general, sostuvo: “La verdad que fue bastante triste en la mayor parte de los casos… se notó poco estudio, bastante improvisación en muchos de los candidatos y otros muy ajustados al guión”. Si bien rescató la organización y el respeto entre los participantes, marcó que en términos de propuestas “fue muy, muy, muy poco”.
Incluso, llegó a plantearse la relevancia de cubrir el evento: “Hasta llegué a preguntarme qué hacía desgrabando ciertas cosas por el desconocimiento de la función del Concejo Deliberante, de sus atribuciones y de lo que un concejal puede o no puede hacer”.
Por su parte, Claudia Bilbao coincidió en el diagnóstico: “Lo primero que diría es que fue pobre, aburrido, con escasas ideas y propuestas”. Destacó la enorme brecha entre quienes contaban con experiencia política y quienes llegaban por primera vez, advirtiendo que la falta de preparación quedó en evidencia: “¿Cuántas veces pedimos que la política se renueve, que venga gente nueva, que venga la juventud? Pero también hay que llegar con preparación”.
Ambos periodistas remarcaron que el debate representaba una oportunidad perdida. Según Bilbao, “antes, ir a una sesión del Concejo Deliberante daba gusto, porque había discusión política con criterio. Hoy la vara está muy baja y el HCD actual también está acéfalo de ideas superadoras”.
Lo dicho por Rodríguez y Bilbao trasciende lo coyuntural y abre una pregunta de fondo: ¿qué espacio político logrará transformar el Concejo Deliberante en una verdadera usina de propuestas para el desarrollo de Olavarría?
El análisis deja en claro que la sociedad espera algo más que consignas o improvisación. La renovación política, tan demandada, solo será efectiva si viene acompañada de preparación, visión y capacidad de gestión.
En un contexto de desencanto ciudadano, el desafío para los partidos —y especialmente para aquellos que se presentan como opción de cambio— es ofrecer respuestas concretas y medibles a los problemas históricos de la ciudad.